Sé que nunca podré dejar que mi corazón te mire, porque no tendría vuelta atrás todo se vendría abajo, prefiero esto... yo te uso, tu me usas y cuando ya nuestra sed está saciada no hay otra palabra que adiós, o quizás un hasta pronto... pero entre nosotros todo es incie
rto. El día en que cada uno decida entregar su corazón lo nuestro desaparecerá... como el viento llevándose todo lo ligero y superficial. Sé que no deberán existir recuerdos de lo ocurrido, pero será inevitable pensar que un día fuimos amantes... de la noche, de la pasión. Usando el término amantes no por ser infieles, no... libres somos aún, hasta el día en que nos comprometamos por caminos separados con el amor.
1 comentario:
En el ocaso sin fin del silencio
el de los gritos desesperados
se escucha a lo lejos la vaga voz
que nos levanta de un quebrante...
El amante de un atardecer que
quizas pensamos que no volvera
puede volver..algun dia podemos
pensar que el atardecer
se convertira en un amanecer
eterno...
saludos cordiales.
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